martes, 1 de noviembre de 2011

Alguien más aqui

Dicen que el día de brujas es el día en que las almas de los fallecidos vienen a este mundo a visitar los lugares y personas que amaban en vida. En la tradición mexicana, el día primero de noviembre, vienen las almas de los niños y el día dos, los fallecidos adultos.

Ayer fue halloween y creo que no estuve sola.
Desde hace tiempo he estado sintiendo la presencia de alguien más en mi casa. A veces se mueven las cosas de lugar, a veces durante la noche creo ver sombras caminando alrededor de mi cama. No tengo explicación para lo que veo.

Ayer mientras preparaba mi casa para la celebración de halloween, puse musica en mi habitación. Me gusta escuchar música mientras limpio la casa, así que puse el volumen alto. Terminé el segundo piso y proseguí a limpiar la parte de abajo. De pronto mientras estaba abajo, escuché que el volumen de mi música comenzaba a bajarse lentamente hasta quedar a un nivel casi inaudible. Me quedé pensando un momento que hacer, pensé que quizá había sido una falla en el sistema de audio, o que se había ido la luz, o algo así. Entonces subí  y me di cuenta de que no había ninguna falla, el volumen estaba abajo sin ninguna logica.

Lo subí manualmente y entoces volví al primer piso a seguir limpiando. De pronto escuché que el volumen se bajaba de nuevo. Estaba sola en la casa, así que se me ocurrió gritar

"¿Puedes subir un poco el volumen? No escucho nada"

Acto seguido, el volumen subió de nuevo. ¿Por que grité eso? No se, solo se me ocurrió, pero funcionó.

Solo grité "GRACIAS" a quien quiera que haya estado jugando con mi sistema de sonido.

viernes, 21 de octubre de 2011

La vieja casa

Cuando tenía siete u ocho años, mi papá perdió su trabajo y junto con mamá y mi hermano, nos tuvimos que mudar a casa de mi abuela. Era una vieja casa de dos pisos, con atico y un jardin trasero muy grande. Mi papá comenzó a trabajar todo el día manejando un taxi para sacarnos adelante, mientras mamá cocinaba pays de manzana para vender en el vecindario.

Mamá y papá dormían junto con mi hermano que en ese entonces era un bebé, y yo dormía sola en otra habitación que quedaba justo por un lado de las escaleras hacia el atico.

Fueron tiempos dificiles, pero siendo una niña, me preocupaba mas jugar y curiosear en la gran casa de la abuela. El abuelo había muerto de cancer de pulmón varios años antes de que yo naciera, así que no lo conocí.

Mi abuela decía que el espiritu del abuelo a veces la visitaba. Yo creía que la abuela decía la verdad, pues aunque nunca había visto un fantasma, en esa casa siempre se escuchaban ruidos extraños, puertas que se cerraban solas, y objetos que cambiaban de lugar.

Una noche por alguna razón desperté en la madrugada y escuché a dos personas discutiendo, se escuchaban como murmullos, como si esas personas quisieran mantener la voz baja para no despertar a nadie. Yo en ese momento pense que eran mis padres discutiendo por cuestiones de dinero como solían hacerlo. Me levanté de la cama y en cuanto abrí la puerta de mi habitación, me di cuenta de que las voces se escuchaban en el atico, y no en la habitación de mis padres.

Así que pensando que habían dejado solo al bebé, fui a su habitación para asegurarme de que estuviera dormido. Cuando entré me llevé la sorpresa de que mis padres y hermano estaban profundamente dormidos. Me acerque en silencio a la cama y le susurré a mi mamá -Hay alguien en el atico-

Ella sin despertarse del todo me dio un beso y me dijo -No hay nadie allí. Vuelve a dormir-

Entonces regresé a la cama. Esto sucedió durante varias noches seguidas.

Cuando le comenté a la abuela lo que había escuchado, ella dijo -Es solo tu imaginación-

Siendo una niña, nadie me tomaba en serio. Estaba frustrada.

Esa misma noche volví a despertar en la madrugada y al escuchar las mismas voces decidí ir a investigar por mi misma quien estaba en el atico.
Subí despacio la escalera. En cada escalón las voces se hacían mas fuertes y claras. Era la voz de un hombre y una niña, no alcanzaba a escuchar sobre que discutían. Cuando llegue al ultimo escalón y me encontraba frente a la puerta del atico, sentí un escalofrío que me recorrió desde el cuello y se esparció por todo el cuerpo. Abrí la puerta y entonces las voces cesaron. Estaba oscuro, solo se veía una tenue luz de la calle que entraba por una ventana. Escuché como en voz muy baja una de las voces dijo "Alguien abrió la puerta".

-¿Quien esta aqui? - pregunté

No hubo respuesta. Busqué a tientas el interruptor de luz. Con la poca luz que entraba por la ventana podía notar que a simple vista no había nadie. Quizá al escuchar la puerta quienquiera que estuviese ahí se escondió.
Aunque no veía a nadie tenía la sensación de que había otra persona en ese lugar.

Cuando por fin encontré el interruptor, encendí las luces al mismo tiempo que preguntaba por segunda vez -¿Quien está aqui?

De nuevo, no hubo respuesta. Comencé a caminar despacio a lo largo del atico buscando a alguien, pero estaba sola. Decepcionada, decidí regresar a la cama, apenas di dos pasos cuando escuché un murmullo detrás de mi. Era la voz masculina diciendo "la puerta está abierta".... fue casi imperceptible, pero con todo el silencio que reinaba en la casa lo escuché muy claro. Sentí que se me erizaba toda la piel y corrí hacia las escaleras. Ahora podía estar segura de que eran fantasmas.

Cuando iba bajando las escaleras a toda velocidad, vi a mi abuela que iba subiendo, buscandome. En cuanto la vi, la abracé fuerte y sin decir nada, me llevó de nuevo a la cama.

- No quiero que vuelvas a subir allá ¿me escuchaste? - dijo antes de darme un beso. Luego subió al atico a apagar la luz que yo había dejado encendida en mi carrera por escapar de ahí. Escuché sus pisadas encima de mi recamara y luego escuché como cerró la puerta y bajó las escaleras, dirigiendose a su habitación.

No me quedé dormida inmediatamente, tenía miedo. Cuando por fin me dormí tuve pesadillas sobre los fantasmas del atico. Y eso fue solo el inicio.

A partir de esa noche, los ruidos se intensificaron, se escuchaban voces, se veían sombras con el rabillo del ojo. Incluso escuché a mis padres comentar sobre los ruidos que se escuchaban. En la madrugada me despertaba siempre a la misma hora, escuchando como si en el atico movieran muebles y dejaran caer cajas, justo por encima de mi habitación.

Una de esas noches en que los ruidos me despertaban, traté de volver a dormir, pero la sensación de ser observada por alguien. Comencé a sentir miedo y me tapé por completo con la sabana, intentando ignorar el miedo. No pude. Despues de unos minutos decidí enfrentar mi miedo.

Quité la sabana de mi cara y entonces vi una sombra pequeña, como de una niña, parada justo al lado de mi cama. No le vi el rostro, no se le podía ver, era más sombra que figura.

Me congelé, tenía mucho miedo y quiería gritar, pero no podía. Casi no podía respirar. Temblando me senté en la orilla de la cama, quedando frente a la niña. Respiré profundo y me armé de valor para preguntarle

-¿Que quieres?

La sombra se desvaneció y enseguida escuché a mi hermano llorar en la otra habitación. Corrí hasta y me di cuenta de había una sombra como de un adulto parado junto a la cuna del bebé. Curiosamente, mis padres seguían dormidos, parecían no escuchar el llanto de mi hermano. En cuanto la sombra se dio cuenta de mi presencia, desapareció. En el mismo instante en que desapareció mi mamá despertó y levantó al bebé de la cuna. Le conté lo que había visto, pero no me creyó o no quiso creerme.

Las apariciones comenzaron a volverse más frecuente, resumiré mis experiencias en contarles que pareciera que el fantasma mayor hostigaba al bebé . Lo hacía llorar, lo acechaba. En varias ocasiones vi esa sombra grande junto al bebé y luego la vi desaparecer. El fantasma de la niña parecía avisarme cuando el otro iba a aparecer.

La situación se volvió insoportable, a tal grado que los adultos ya no podían ignorar lo que estaba sucediendo. Muchas veces vi una sombra pasar junto a mi, y me di cuenta que mi padre tambien la veía. Se quedaba quieto, palidecía y luego intentaba fingir que no pasaba nada.

Lo peor fue una noche en que escuché como alguien golpeaba en mi puerta y jalaba el pestillo, como intentando entrar desesperadamente. En seguida escuché al bebé llorando intensamente. Corrí hacia la cuna y no lo encontré ahí. Desperté a mi mamá y ella despertó a papá, y comenzamos a buscar al bebé. Se escuchaba en el atico, pero no estaba ahí. La abuela se unió a la búsqueda y despues de revisar cada rincon de la casa, volví al atico solo para segurarme. Ahí estaba el bebé, llorando, en el piso polvoriendo.

Entonces la abuela nos contó que muchos años atrás, incluso antes de que el abuelo muriera, tuvieron la presencia de dos espiritus, el mas grande hacia cosas malas, golpeaba a los invitados, provocaba accidentes, le gustaba provocar angustias, movía las cosas de lugar.  Con ayuda de una psiquica, lograron encerrar al fantasma mas grande en el atico. El otro espiritu, que era el de una niña mas o menos de mi edad, era quien rondaba por la casa, pero no tenía ninguna intención malvada.

Entonces mi madre le sugirió llamar nuevamente a la psiquica para que nos ayudara a encerrar otra vez al espiritu malvado. Mi abuela lo intentó al día siguiente, pero le informaron que esa persona había fallecido hacía poco tiempo. Coincidió su muerte con la noche en que comencé a escuchar las voces en el atico.

La persona que le informó a mi abuela sobre la muerte de la psiquica le proporcionó el telefono de otra persona que se dedicaba a contactar con entes del mas allá.
Así que mi abuela llamó a esa persona y esa misma tarde nos visitó y sin que nosotros le dijeramos una sola palabra, se sentó en uno de los sillones de la sala y nos dijo que sentía la presencia de ocho espiritus. La mayoría de ellos eran residuales, no sabían que estaban muertos, pero no hacían ningun daño. Tambien había un hombre mayor que deambulaba por los pasillos, que estaba vinculado con los que viviamos ahí. Que era nuestro abuelo. También una niña que actuaba como guardiana de la casa y otro más.... Un fantasma de un hombre adulto que disfrutaba el dolor y sufrimiento ajenos. Ese era el que estaba causando tantos problemas.

La psiquica nos dijo que ese espiritu estaba lleno de odio y resentimiento, que había sido encerrado por alguien más hacía muchos años,  y al sentir la muerte de esa persona, había tomado fuerzas y había llamado mi atención para que yo abriera la puerta. La puerta física solo era un reflejo de la puerta psiquica con la que esa persona había encerrado al espiritu tantos años atrás.

Las discusiones que yo escuchaba era la niña, intentando retener al espiritu malvado para que no pudiera escapar.

La psiquica sugirió expulsar al espiritu, que sería mas efectivo que mantenerlo en cautiverio, que así solo lo retendríamos por unos años y despues regresaría con mas fuerza.

Entonces hizo un ritual con incienso recorriendo toda la casa y al final nos hizo decir una oración tomados de la mano. Ahí terminaron todas las apariciones, los ruidos y las cosas extrañas.

Solo de vez en cuando escuchabamos pasos en los pasillos, pero sabíamos que era el abuelo, vigilando nuestro sueño.

FIN

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Martes de Fantasmas

Así les llamo a los martes por que en el canal SyFy los martes salen Ghosthunters, Ghosthunters international, Fact of Fake, Destination Truth, y todos esos programas me encantan, sobre todo ghosthunters.

Ayer fue un martes de fantasmas no tan cotidiano. Regresando de dejar a mi hijo mayor en la escuela, acosté al bebé y me fui a lavar el patio trasero para lavar ropa. Mi perra siempre que lavo el patio se refugia atrás de la lavadora para que no la moje. Y a veces cuando mi hijo mayor está en casa y yo lavo el patio él se asoma por el ventanal de la cocina que da al patio y golpea el cristal para llamar mi atención y saludarme. Le gusta hacer eso. Ayer como les comento, mi hijo estaba en la escuela y el bebé dormido. Mi perra escondida tras la lavadora y yo lavando el patio, de pronto escuché el golpe en el cristal como cuando mi hijo se asoma por el ventanal, pero voltee y obviamente no había nadie.

No le di mucha importancia y seguí con mis labores. Lave ropa y la tendí. Después estaba lavando los trastes y sentí muy claramente como si alguien me tocara la pierna. Me sobresalté un poco pero sin hacer alboroto, solo fui a revisar a mi bebé y seguí en lo mío. Más tarde comencé a sentirme muy agotada, como si hubiese consumido mucha energía y tuviese que dormir, a pesar de no haber hecho mucho esfuerzo ni nada por el estilo. Luego fui a recoger a mi hijo de la escuela y cuando regresamos comencé a hacer la comida. De pronto vi de reojo un movimiento de ropa en el patio, recordando que tenía mi ropa tendida voltee y vi como dos tendederos se habían reventado, al mismo tiempo, quedando mi ropa regada en el patio. Cabe mencionar que los tendederos no eran iguales, uno era mas grueso que otro, y tampoco estaban uno enseguida del otro, hay otro tendedero en medio de los dos que se reventaron.

Mas tarde cuando llegó mi esposo le conté lo que había estado pasando durante el día y me dijo que la noche anterior, él se había quedado tarde haciendo unas cosas en la computadora y que de pronto la perrita se puso muy inquieta y se puso a ladrar a una esquina del patio. Mi esposo pensó que quizá había algún animal y salió a revisar pero no había nada. La perra seguía ladrando a una esquina con mucho coraje.

Hoy todo está normal hasta el momento. Solo me sigo sintiendo agotada

sábado, 13 de agosto de 2011

Fantasma en el espejo

Como ya les he comentado antes, desde que nació mi segundo hijo he tenido una sensibilidad a lo paranormal mas aguda de lo normal.

Lo que hace poco sucedió solo terminó por cofirmarlo.

Era tarde, me quedé viendo la televisión hasta la madrugada por falta de sueño, bajé a la cocina por agua, subi a mi recamara con el vaso con agua y segui viendo la televisión. Cuando por fin comencé a sentir sueño me levanté de la cama y me dirigi a las escaleras a dejar el vaso en el pasillo y bajarlo al dia siguiente. Me incliné para dejar el vaso y al enderezarme levanté la mirada hacia un espejo que hay en el pasillo y vi el reflejo de un hombre, vestido de negro, como de traje. Muy bien peinado y con bigote. Estaba mirandome.

En ese momento retrocedí y corrí a mi cama. Lo vi tan claramente que me invadió el pánico y comencé a llorar.
Mi esposo se despertó entonces y le conté, pero no se si no me creyó o si estaba demasiado cansado para asimilar lo que le estaba diciendo, que solo me dio una palmadita en el hombro y se volvió a dormir. Me sentí muy sola, vulnerable y muy asustada.
Pero no me quedó mas que dejar encendida la televisión para poder distraerme con el ruido y poder quedarme dormida.
A partir de entonces procuro no mirar el espejo por las noches, no deseo volver a ver nada ahí...

lunes, 4 de julio de 2011

Rasguños

Hace unos días mi marido descubrió que tengo varios (muchos) rasguños en la espalda. Yo ni siquiera los habia notado, no me habían causado ningun tipo de molestia como para intentar ver por un espejo mi espalda. Hasta ese día.

Gracias a mis antecedentes, mi esposo cree que fui yo misma que me rasguñé, pero no es posible. "quizá dormida" pensé al principio, pero luego me puse a analizar los rasguños más detenidamente y no es posible. Los rasguñon abarcan todo lo largo de mi espalda, por más contorsionista que me vuelva, no puedo alcanzar el inicio de ninguno de los rasguños y recorrerlo hasta el final. Simplemente no puedo.

No tengo ninguna explicación, solo se que son muchos rasguños, que no se cuando aparecieron ni quien me los provocó.

¿Alguna idea?

sábado, 2 de julio de 2011

La vida despues de la muerte

Hasta el día de hoy no existen pruebas feacientes de que la vida despues de la muerte es un hecho. Muchos hemos experimentado fenomenos inexplicables y hasta hemos logrado captar evidencias. Sin embargo, para un escéptico no es posible.

No se puede negar el hecho simplemente por capricho o una simple negativa a creer en algo que no conocemos. Yo nunca he visto al gobernador de Etiopía y sin embargo existe.
Así que guiandonos por la lógica, podemos refutar lo que los escépticos afirman:
  1. El ser que piensa durante la vida, no puede pensar despues de la muerte.
  2. Que si piensa, no puede pensar en los que ha amado.
  3. Que si piensa en los que ha amado, no quiere comunicarse con ellos.
  4. Que si puede viajar a cualquier lugar y a cualquier dimension, no quiere estar al lado de los que amó
  5. Que si está al lado de los que amó, no puede comunicarse con ellos
  6. Que por su matería no-fisica no puede obrar sobre la materia física
¿Y por que no? No podemos basarnos en las "leyes de la naturaleza" y llamar a lo inexplicable "sobrenatural" o afirmar que va en contra de estas leyes de la naturaleza. Sería muy aventurado y hasta déspota de nuestra parte afirmar que conocemos de PE a PA dichas leyes. Y también sería ignorante si afirmamos que Por que no creemos en algo, luego no es posible que suceda.

Así que nos toca a nosotros creer o no creer, no por el simple capricho de hacerlo, sino que guiados por los hechos y el raciocinio.

Por lo tanto yo creo firmemente en que la vida despues de la muerte es un hecho. Si alguien desea refutarlo, debe hacerlo con hechos que demuestren que es falso.
Aún así, es cuestion de cada quien, queda en el criterio de cada persona, en su cultura y experiencias.
Yo Creo. ¿y tu?

sábado, 28 de mayo de 2011

Sensibilidad

No se si tenga que ver una cosa con otra, pero desde que di a luz hace dos meses, siento y veo muchas cosas que podrían ser catalogadas como sobrenaturales.

Durante los primeros 15 días después del parto, estuve practicamente encerrada en la casa de mi mamá. Ya he contado como me pasaron distintas cosas en esa casa. Ahí estuve en navidad y varias ocasiones más y no había sentido ni visto nada extraño. Pero cuando nació mi bebé empecé a ver cosas: Sombras, objetos que se movían de lugar frente a mis ojos, etc. Empecé a sentir presencias cerca de mi, escalofríos, empecé a sentir que algo me tocaba. Tambien empecé a escuchar susurros.

Al principio pense que se trataba de alucinaciones por la fuertisima experiencia que es el parto. Pero tenía la duda si realmente eran alucinaciones o si por el mismo parto me he vuelto más sensible.

Llegando a mi casa la cosa se agudizó. Al despertar en la madrugada para alimentar al bebé, no dejaba de ver sombras cruzando el pasillo y empecé a sentir respiraciones y escuchar cosas.

Así que le pedí a mi esposo que me ayudara con esto. Estaba dudando de mi misma, estaba incluso considerando que tal vez estaba volviendome loca y es que todo lo que veo, siento y escucho es tan real como el mismo teclado con el que estoy escribiendo esto ahora mismo.

Mi esposo me sugirió que llevara una especie de bitacora para registrar todo lo que me ocurría. Así que comencé a anotar en un cuaderno: una niña morena de unos 8 años con un traje de baño azul con olanes, subiendo las escaleras de mi casa. Objetos que se mueven, susurros que no logro descifrar.

La bitacora me sirvió para no guardarme todo lo que veo y el miedo que me dan estas cosas, disminuye mientras voy escribiendo. Esto me puso a pensar que quizá si estaba imaginandome cosas, quizá si era algo así como psicosis post-parto o que se yo.

Pero ayer me sucedió algo que se que no estaba imaginando, los olores no se imaginan y menos cuando la mente está en otra cosa. Estaba viendo televisión y de pronto, de la nada, empecé a percibir un olor muy suave que me recordó a alguien. Era un olor muy caracteristico: un aroma extraño de crema nivea de esas de tarro azul de vidrio, mezclado con un olor a agua florida, una loción que se preparaba antiguamente en las boticas.

Era exactamente como olía mi abuelita. Me sentí muy feliz, cerré los ojos y me llegó a la mente la imagen de un confesionario que me resultó muy familiar: Era el confesionario de la Iglesia de la Santa Cruz, a la que mi abuelita iba con regularidad. Por eso estoy segura de que mi abuelita vino a visitarme, desde donde sea que se encuentre, ella estuvo aquí.

De ninguna manera lo imaginé, se que mi abuelita estuvo aquí.

Y no se si esta extrema sensibilidad que estoy experimentando sea temporal, no se si se quede para siempre, o si desaparezca en unos días, semanas o meses. No lo se. Pero estoy aprendiendo a no temerle a las cosas que veo y siento. Estoy aprendiendo a controlar el temor que siento cuando me recorre un escalofrío al percibir como si alguien me tocara el brazo.

He tratado de investigar sobre el tema, pero no he encontrado nada que indique si el parto y la percepción extrasensorial están relacionados.

domingo, 13 de febrero de 2011

Gary McKinnon y la información secreta de la NASA

Gary McKinnon es un hacker Británico acusado de haber entrado en los ordenadores de la Nasa a través de Internet. Según se cuenta, descubrió información clasificada que no ha sido divulgada. A consecuencia de esto, está en medio de un proceso judicial en el que se pide desde EEUU que sea encarcelado.

Una vez más, los Gobiernos tratan de silenciar a quienes descubren la verdad...

Gary McKinnon descubrió la conspiración que muchos Gobiernos llevan a cabo contra la humanidad al ocultar información que demuestra la existencia de vida inteligente que proviene del Espacio... así como su tecnología compartida por quienes mueven los hilos en este planeta a fin de mantenerlo en la esclavitud y la ignorancia...














Lo dejo a la consideración y criterio de cada quien.


Saludos

viernes, 28 de enero de 2011

Juguetes que se encienden solos

En algún momento de mi infancia escuche y me aterroricé con historias referentes a juguetes que se encendían y apagaban solos.

Una amiga me contaba como en su cuarto de juegos una pequeña licuadora de juguete se encendía en medio de la noche y nadie se atrevía a ir a apagarla. Luego de unos minutos se apagaba sola. Al día siguiente se daban cuenta de que ni siquiera tenía pilas.

Otra compañera del trabajo, cuenta como su papá siempre jugaba con un reno navideño al que cada que pasaba cerca de él lo hacía sonar presionando un boton: el reno bailaba y sonaba una canción navideña. De tanto manipularlo el reno se descompuso y no sonaba más, aunque le cambiaran las pilas, parecía que el mecanismo se había dañado, aún así su mamá siempre lo sacaba en navidad para ponerlo como adorno. Luego falleció el papá de mi compañera y sin explicación alguna, el reno sonaba solo, sin que nadie lo tocara. Peor aún, sin que alguien lo pudiera hacer funcionar con el botón que antes lo activaba.

Hace un par de noches nos sucedió que uno de los juguetes de mi hijo se activó solo: Es un Buzz Lightyear (el  jinete espacial de Toy Story). Tiene varios botones que activan frases, uno que abre sus alas y otro que activa el laser. Este mismo juguete ya había sonado solo en una ocasión en la que me encontraba yo sola en casa, durante una tarde.
Esta vez sucedió de noche, mientras todos estabamos dormidos. Se escuchó claramente la voz de este juguete como si alguien hubiese presionado los botones que activan sus frases. Me desperté inmediatamente pensando que probablemente el juguete estaba en la cama y con algún movimiento brusco de mi niño, con una patada o un codazo mientras dormía, lo había activado. Pero despues de escuchar al juguete, escuché a mi hijo gritarme muy asustado "MAMA, ¿LE QUITAS LAS PILAS?" y luego se puso a llorar.

Fui a su recamara y vi que el juguete se encontraba del otro lado de la habitación, lejos de la cama, y sin ningún otro juguete encima que hubiese podido activarlo. Calmé a mi niño y se volvió a dormir, pero no dejé de pensar en ese acontecimiento extraño que acababa de pasarnos. Mi esposo también escuchó el juguete.

¿Será que alguien invisible intentaba jugar con él?